Cuandouna agencia la evaluó hace años para entrar a enseñar en la universidad calificaron sus investigaciones con perspectiva de género de "ciencia ficción". "Con esas palabras", recuerda.
En realidad, lo que hacía y hace es "arqueología feminista", es decir, colocar a las mujeres en el centro de sus investigacionesque siguen rigurosamente el camino que marcan los datos y el método científico. Ciencia pero con perspectiva de género. "Nosotras somos arqueólogas, sólo que nos hacemos preguntas diferentes", advierte.
"La hice (la tesis) sobre producción de piedra tallada en un yacimiento de Granada. Y me di cuenta de que la mayoría del material lítico no eran puntas de lanza o dagas sino que eran raederas, raspadores, hojas con filo cortante... elementos vinculados a actividades cotidianascomo la preparación de las pieles, del alimento, de la cerámica... Muchas actividades que luego vas a un museo y rara vez ves. Estábamos dejando de lado actividades que no se consideraban y que formaban parte del proceso histórico igual".
Y así surgió su interés por las llamadas "actividades de mantenimiento", un concepto nuevo que coloca a la mujer en el centro de estos estudios, quitándole ese sesgo peyorativo que parecía tener todo lo doméstico. "Las habíamos asociado con lo doméstico y no les dábamos importancia porque parece que no requieren tecnología ni un conocimiento específico y son actividades que nos explican mucho y cuentan mucho sobre quiénes somos".
Leedlo despacio, anotando ideas o conceptos que no entendáis o que os parezcan importantes.
Cuando lo hayáis leído entero y entendiéndolo, comentad por aquí qué os parece, si estáis de acuerdo con sus tesis y si esta situación que afrontamos ahora puede agravar los males que se denuncian en él. ¿Qué veis vosotros de positivo y de negativo en el aumento del trabajo online y de las aplicaciones móviles, redes sociales, etc.,...?
Como sabéis, tenemos el segundo trimestre finiquitado y solo nos queda exponer vuestros trabajos. Espero poder subiros en breve los apuntes del tercer trimestre por si queréis ir echándoles un vistazo. Pero mientras, iré subiendo por aquí o por el foro del aula virtual, artículos o vídeos relacionados con la asignatura para que los vayamos comentando. Cualquier duda que tengáis, en el correo electrónico o el foro del aula.
El tema del tercer trimestre es el de Antropología filosófica, es decir, qué es el ser humano y qué distintas concepciones sobre él han existido a lo largo de la historia y en la actualidad.
Os subo aquí los apuntes e iré añadiendo recursos y actividades para que vayáis viendo y haciendo.
Empacho de civilización: las trampas del progreso por el progreso
Para Ryan lo que llamamos civilización es una huida hacia delante colectiva que trata de paliar el resultado histórico, ya irreversible, de ese giro calamitoso que se produjo hace unos 10.000 años. Desde su perspectiva, el resultado es mediocre: somos física, social y psicológicamente propensos a sentirnos perdidos en estructuras sociales y entornos naturales crecientemente alejados de los de las sociedades de cazadores-recolectores, que es la forma exclusiva en la que la especie humana se ha organizado durante más del 90% de su historia. Nuestros cuerpos y nuestras mentes fueron modelados a lo largo de miles de años para vivir en comunidades de iguales muy cohesionadas, sin apenas jerarquías, nómadas y con cargas de trabajo que harían suspirar de envidia a un aristócrata. Para Ryan el avance de la civilización desde el Neolítico es, en esencia, la historia de nuestro autoconfinamiento en zoológicos humanos en ruinas, en los que malvivimos con toda clase de malestares y sufrimientos sobrevenidos. Juan Arnau Navarro en El País https://elpais.com/cultura/2020/04/14/babelia/1586862103_843531.html?event_log=oklogin&o=CABEP&prod=REG
Wittgenstein y el coronavirus
Es bien sabido que un porcentaje de nuestro ADN tiene origen vírico y que nuestra supuesta identidad personal de hecho se compone, además de células, de una inmensa población de virus, bacterias y hongos, que supera en mucho a las primeras. Una población extraña que está más allá de lo individual, nos acompaña siempre y cuestiona nuestra supuesta identidad. Es cierto que los virus nos piratean las células para reproducirse, pero también lo es que sin ellos la vida quedaría estancada. La idea de que todos estamos hechos de todo se remonta a Anaxágoras. Nuestros cuerpos son civilizaciones con algunos ingredientes de una pasmosa antigüedad, no sólo de material vivo, también de minerales y materia inerte. El virus trae además una enseñanza moral que ayuda a rebajar la vanidad de la especie. El ser más diminuto puede detener la lógica acelerada de los sistemas de producción. Javier Sampedro en El País: El enigma sin resolver de lo que nos hace humanos
Desde tiempos de Copérnico, la ciencia no hace más que expulsarnos cada vez más lejos del paraíso terrenal imaginado por los chamanes antiguos. A nuestra especie le ha encantado siempre considerarse el núcleo puntual de la creación, pero hoy sabemos que ni la Tierra está en el centro del sistema solar, ni este está en el centro de la Vía Láctea, ni la Vía Láctea es nada más que una vulgar galaxia entre la infinidad de las que vagan por el cosmos. Ni siquiera el cosmos parece ser único, sino tan solo una versión posible de un multiverso tal vez infinito. Todo esto no solo hace volar la cabeza, sino que constituye una indudable humillación para nuestra trascendencia, ya cósmica o metafísica.
Encontramos que los arapesh -hombres y mujeres- desarrollan una personalidad que, sobre la base de nuestras
preocupaciones históricamente limitadas, llamaríamos maternal, en lo que concierne a la atención de los niños, y femenina
en sus aspectos sexuales. Vimos que se educa por igual a los individuos de ambos sexos para que sean cooperativos y
pacíficos (…). En marcado contraste con estas actitudes descubrimos, entre los mundugumor, que hombres y mujeres
llegan a ser crueles, agresivos, positivamente sexuados, con un mínimo de ternura maternal en su personalidad (...). En la
tercera tribu, los tchambuli, (...) mientras la mujer domina, tiene un comportamiento impersonal y es la que dirige, el hombre
es el menos responsable y se halla subordinado desde el punto de vista emocional. Estas tres situaciones sugieren una
clara conclusión. Si esas actitudes temperamentales que hemos considerado tradicionalmente femeninas -pasividad,
sensibilidad receptiva y la disposición afectuosa para los niños- pueden ser fácilmente establecidas como correspondientes
al sexo masculino, en la tribu, y en otras proscritas tanto para la mayoría de los hombres como de las mujeres, carecemos
de base para relacionar con el sexo tales aspectos de conducta.
M. MEAD. Sexo y temperamento en tres sociedades primitivas, pp 259-260
El primer signo de civilización para Margaret Mead
"Hace años, un estudiante le preguntó a la antropóloga Margaret Mead cuál consideraba ella que era el primer signo de civilización en una cultura. El estudiante esperaba que Mead hablara de anzuelos, ollas de barro o piedras de moler.
Pero no. Mead dijo que el primer signo de civilización en una cultura antigua era un fémur que se había roto y luego sanado. Mead explicó que en el reino animal, si te rompes una pierna, mueres. No puedes huir del peligro, ir al río a beber o buscar comida. Eres carne de bestias que merodean. Ningún animal sobrevive a una pierna rota el tiempo suficiente para que el hueso sane.
Un fémur roto que se ha curado es evidencia de que alguien se ha tomado el tiempo para quedarse con el que se cayó, ha vendado la herida, le ha llevado a un lugar seguro y le ha ayudado a recuperarse. Mead dijo que ayudar a alguien más en las dificultades es el punto donde comienza la civilización."
"todo evolucionó a partir de tres revoluciones globales: la cognitiva, hace 70.000 años, la agrícola, hace 12.000, y la científica, hace cinco siglos."
TRABAJO INDIVIDUAL 2º TRIMESTRE (OBLIGATORIO) Fecha entrega: 4 de marzo.
1.- Introducción (Lugar, origen e historia DE ESA CULTURA)
2.-Nivel tecno-productivo o ECONÓMICO (Qué productos elaboran y cómo lo hacen. Desde el alimento a la vivienda, ropa , herramientas, objetos, etc…)
3.-Nivel social. Parentesco (tipo de familia, mono o poligámica o ándrica, divorcio o no, familia nuclear y amplia. Patri o Matrilineal) Estratificación social...
4.-Nivel ético. Valores MORALES, NORMAS y COSTUMBRES.
5.- Nivel Estético: El Arte (Música, danza, etc…)
6.- Religión y creencias. Forma de conocimiento.
7. Forma de GOBIERNO. Quién y cómo gobierna en la comunidad.
Elegir una cultura de la que haya información suficiente, ordenar, seleccionar, leer, resumir y elaborar el trabajo. Recordad que debéis buscar en varias fuentes.
Como con el trabajo de navidad, habrá exposición, a la que podéis traer objetos, vestimenta, música... de la cultura elegida, también podéis incorporar en la presentación vídeos, canciones, etc.,....
La revolución neolítica y culturas del mundo
aquí:
Consecuencias de la tercera (o cuarta) revolución cultural, la de la información:
Antes de ver el vídeo, decidme cuáles creéis que son las consecuencias de esta forma de vida que tenemos, en la que los móviles e internet son tan protagonistas.
¿Creéis que las herramientas, la tecnología... son neutrales, que lo que cuenta es cómo las usamos? Armas, energía nuclear, internet....
Harari aventura que la Humanidad camina hacia la inteligencia artificial, que nos convertirá en superhumanos, o en otra especie de homo. Pero lamenta que “seguimos sin estar seguros de nuestros objetivos y parecemos estar tan descontentos como siempre… Somos más poderosos de lo que nunca fuimos, pero tenemos muy poca idea de qué hacer con todo ese poder. Peor todavía, los humanos parecen ser más irresponsables que nunca. Dioses hechos a sí mismos, con solo las leyes de la física para acompañarnos, no hemos de dar explicaciones a nadie. En consecuencia, causamos estragos a nuestros socios animales y al ecosistema que nos rodea, buscando poco más que nuestra propia comodidad y diversión, pero sin encontrar nunca satisfacción”. Y termina su diatriba con estas palabras: “¿Hay algo más peligroso que unos dioses insatisfechos e irresponsables que no saben lo que quieren?”.
PROXÉMICA:estudia la distancia que separa a dos personas cuando interactúa.
- Íntima: 50 cm.
- Personal: 50 cm.-1 m.
- Social: 1-3 m.
- Pública: +3 m.
Territorialidad: los seres humanos, como los animales, también marcamos y defendemos el territorio, con signos espaciales, visuales...que indiquen la propiedad y defensa de un territorio ante quienes puedan "invadirlo".
¿Qué ha variado con la pandemia y las medidas de restricción?
Por otro lado, esa distancia puede utilizarse en la comunicación para expresar atracción o pertenencia al grupo. Es más, si percibimos que una persona está enfadada tendemos a situarnos más lejos de ella que cuando está alegre. Con esa separación de una potencial amenaza nos sentimos algo más seguros.
Pero quizá uno de los factores más importantes es la cultura del país en el que vivimos. En algunos países del mundo, entre los que se encuentra España, predominan culturas de un mayor contacto, en las que las interacciones sociales son más cercanas (en España, unos 90 cm). Sin embargo, en otras culturas, como las asiáticas, las conversaciones implican una mayor distancia (120 cm).
Vídeos de Atapuerca sobre métodos de antropología física:
Sobre el trabajo de campo:
¿Para qué sirve el trabajo de campo?
Antes que nada, el trabajo de campo es un encuentro consigo mismo. Este es un aspecto al que no se le da la debida consideración puesto que, en principio, dentro de la concepción científica del mismo, el trabajo de campo es, primero, la fuente de donde el investigador social obtendrá sus datos para estudiar un grupo, una cultura o una sociedad, con frecuencia, guiado por un tema o por un problema. Empero, más importante que los datos mismos, el trabajo de campo en sentido antropológico, sobre todo el primero en el tiempo y, a veces el único, acarrea para el investigador una reflexión sobre sí mismo a través del encuentro cultural que implica entender o a tratar de entender la lógica que guía la vida, actividades, pensamientos y tareas del otro así pertenezca al mismo grupo. El mirarse uno en el espejo de la cultura, no es sin embargo el objetivo principal ni el más agradable al llevarlo a cabo, aunque sea la consecuencia más duradera y de mayor impacto en el sujeto. (...)
«Y ¿ahora qué hago?». Las primeras experiencias del trabajo etnográfico.
Hay pocos momentos tan desoladores en el oficio antropológico como los que pasa el o la recién desempacada antropóloga en sus primeros días in situ. No obstante, el momento de desolación o de desánimo puede suceder también mientras todavía se está en casa o durante el viaje al destino escogido. Luego de unos días de euforia, de encantamiento, de temor o incluso de pánico, la mayoría atravesamos por un periodo de desánimo cuando cansados, todavía desconocidos para la mayor parte de la comunidad o, de plano, “invisibles” para los nuevos vecinos, en un nuestro afán para lograr la integración al ritmo de las formas sociales del pueblo o del grupo, los habitantes ni siquiera responden las preguntas de cortesía; a varios y varias colegas les pasa en las primeras noches sin luz o sin los servicios a que se está acostumbrado, aunque tal vez mejor habría que decir condicionada. A otros más, después de los primeros meses entusiastas por la convivencia y el aprendizaje obtenidos con verdadera devoción y vocación antropológicas, luego de darse cuenta de que, o bien les tomaron el pelo cuando los vecinos les contaron lo que ellos querían escuchar o de enterarse que de plano les mintieron.
En “Antropología estructural”, nos dice: “Los sistemas de parentesco, como los sistemas fonológicos, son elaborados por el espíritu en el plano del pensamiento inconsciente, la recurrencia, en fin, en regiones del mundo alejadas unas de otras y en sociedades profundamente diferentes, de formas de parentesco, reglas de matrimonio, actitudes semejantes prescriptas entre ciertos tipos de parientes, etc., permiten creer que, tanto en uno como en otro caso, los fenómenos observables resultan del juego de leyes generales pero ocultas”. “El lenguaje es, a un tiempo, hecho cultural por excelencia (que distingue al hombre del animal), y aquel por cuyo intermedio se establecen y perpetúan todas las formas de la vida social”.
Lévi-Strauss sostiene: “La historia es la repetición sucesiva de una matriz universal inconsciente. Dentro de esta matriz se encuentra, “la prohibición del incesto, sólo así se puede situar el pasaje de la naturaleza a la cultura.”
Dicha prohibición tiene dos consecuencias:
a) Los deseos sexuales reprimidos hallan su vía de expresión al ser sublimados a través de la actividad cultural humana.
b) La aparición de mujeres prohibidas dentro de las gens obliga a sus miembros a establecer contactos fuera de su grupo de origen (exogamia).
Hasta hace sólo unas décadas, los estudiosos consideraron a las mujeres como simples participantes pasivas en el cambio evolutivo, y se limitaron a relegarlas al papel de parir, alimentar y cuidar a sus crías. Mientras que, por el contrario, los hombres fueron descritos como responsables de muchas de las innovaciones que nos definen como humanos, por ejemplo, el surgimiento del andar bípedo, el agrandamiento del cerebro, la fabricación de herramientas, la comunicación cooperativa o la representación simbólica.
Así pues, no debe extrañarnos que las investigaciones relacionadas con nuestra evolución hayan arrastrado, y aún lo hacen, el convencional sesgo sexista que durante siglos ha impregnado al mundo académico y a los modelos que produce. En realidad, los estudios evolutivos no se han movido en el vacío, sino inmersos dentro de la misma línea que la historia cultural de Occidente. De hecho, todos arrastramos un «equipaje»: importa nuestro género, igual que importa quiénes fueron nuestros maestros, dónde estudiamos, cuándo estudiamos, cuál es nuestra religión, nuestra herencia cultural, y demás. Como ha señalado, entre otros, la bióloga estadounidense Ruth Hubbard: «No existe tal cosa: una ciencia objetiva y libre de valores»
Muchos investigadores consideran que el Australopithecus ha
dado paso al género Homo; es una idea muy extendida. Sin embargo el Orrorin
tugenensis demuestra que ésa es una idea errónea, ya que existiría una
alternativa más probable. Siempre se ha creído que el Orrorin estaría en la
base de la evolución, a continuación el Australopithecus, y por último el Homo.
La disonancia se da porque el Orrorin se considera más
humano que el Australopithecus, para
luego acabar siendo humano. Esto es, una especie de evolución en yo-yo.
Por tanto, otra línea evolutiva, señala por una parte a los
australopithecus, que acabarían extinguiéndose. Y por otra, que el Orrorin
tugenesis, da paso a los Paranthropus, y
seguidamente al género Homo. No obstante falta mucha información a día de hoy
para clarificar lo que ocurrió entre 6 m.a. y 2 m.a. atrás.
MICHEL BRUNET, EL DESCUBRIDOR DE TOUMAI, OPINA QUE
PERTENECE A LA RAMA DE LOS HOMININA, MUY CERCA DEL ANTEPASADO COMÚN CON EL
CHIMPANCÉ, PERO EN LA LÍNEA HACIA LOS HUMANOS: "DE LOS CARACTERES
DERIVADOS QUE SE ENCUENTRAN EN LA DENTADURA DE TOUMAI, SE DEDUCE QUE FORMA
PARTE DE LA RAMA HUMANA". PERO OTROS, COMO YVES COPPENS (DEL EQUIPO
DESCUBRIDOR DE LUCY) O BRIGITTE SENUT (QUE IMPULSÓ EL DESCUBRIMIENTO DE ORRORIN
TUGENENSIS), PIENSAN QUE TOUMAI SE SITÚA EN LA RAMA QUE LLEVA AL CHIMPANCÉ.